Ben J. Bingham, Esq.
Partner Attorney
¿Por qué se convirtió en abogado?
Desde muy joven, la idea de convertirme en abogado siempre me atrajo. La mera posibilidad de tener una profesión, la formación y la capacidad de comparecer en los tribunales para presentar un argumento me sedujeron. Al cumplir 16 años y obtener la licencia de conducir, conseguí un empleo como mensajero en un despacho jurídico. Mantube el mismo empleo hasta el final de mis días universitarios en la UNLV. Adquirí experiencia con los abogados y me familiaricé con el palacio de justicia. Las influencias que recibí durante esa oportunidad fueron definitivas. Después de la universidad fui directamente a la facultad de Derecho. El ejercicio del derecho plantea desafíos diariamente, muy lejos de lo monótono de un horario de oficina de 9 a 5. Francamente, mi personalidad no soporta un trabajo de escritorio diario sin explotar. El constante debate con ajustadores de seguros y abogados defensores sobre cuestiones de responsabilidad civil y expedientes médicos, luchando por lo correcto, me sienta bien.